domingo, 10 de febrero de 2013

Velas de Viento: Capítulo 8



Hola :) Siento mucho haber tardado tanto en subir capítulo (sí, ya se que siempre digo lo mismo), pero es que de verdad que tengo mucho que hacer. De momento este va a ser el último capítulo de Velas de Viento que suba en una temporada, porque ya os dije que me estoy concentrando en escribir otro relato, así que ya si eso os lo subo cuando lo acabe.
Además, creo que mañana o pasado subiré una reseña del libro que me estoy leyendo (el de Hermosas Criaturas no, otro que también me estoy leyendo a la vez), así que si os interesa estad atentos :)




Johanna había llegado al barco abordado cuando la pelea casi había acabado, los otros se habían rendido ante los piratas y la misión de Johanna era saquear los posibles objetos de valor. Sin embargo, los restos de la batalla seguían en la cubierta. El suelo estaba resbaladizo de sangre y aquí y allá yacían hombres tendidos, algunos muertos y otros moribundos cuyos lamentos todavía eran audibles. Los supervivientes sollozaban sobre los cuerpos de sus compañeros y rezaban por ellos. Johanna se quedó paralizada en el sitio, olvidándose de su tarea. No era por los cadáveres, la muerte no le era ajena pues también morían piratas del Velas de Viento en los abordajes, algunos amigos suyos, a los que luego se les recordaba con honor. Johanna ya tenía asumido por aquel entonces que la muerte era una parte inevitable de la vida.

No, lo que en realidad le había chocado era haberse dado cuenta de que ellos eran los malos. Siempre había tenido una opinión buena de los piratas, ellos robaban a los más ricos para subsistir, era la ley de la supervivencia y ellos eran supervivientes natos. Sin embargo, al ver aquel panorama, no se sintió en absoluto superviviente. Nadie que causara tanto sufrimiento podía ser una buena persona.

Quiso volver al Velas de Viento, sentirse segura otra vez, dejar que su padre la convenciera de que ellos hacían lo correcto; pero era incapaz de moverse y no pudo hacer otra cosa que quedarse con la mirada clavada en el muerto más cercano, al que todavía le salía sangre del pecho y que se extendía por su camisa como una brillante flor roja. Un hombre lloraba al lado del cadáver, le presionaba el pecho como intentando detener la hemorragia. Este se debió dar cuenta de que le estaban observando, pues entonces se giró hacia Johanna con los ojos empañados en lágrimas.

-¡Todo a sido por vuestra culpa, malditas sabandijas!-Le gritó. Probablemente ni se había dado cuenta de a que culpaba a una niña, pues las lágrimas le brotaban de los ojos dificultándole la visión y su mirada estaba desenfocada.

El hombre se abalanzó sobre ella con un último alarido de desesperación. Johanna no pensó, simplemente actuó. Tenía su espada en la manos y los reflejos desarrollados a lo largo de una vida de aprendizaje hicieron su aparición. Levantó el brazo y clavó la espada en el estómago del hombre. La chica nunca olvidaría la expresión mezcla de asombro y rabia que se le quedó al morir. Entonces fue como si algo se hubiera arreglado dentro de ella y recuperó el control de si misma. Sin pensar en recuperar la espada, echó a correr de vuelta al Velas de Viento. Oyó como alguien la llamaba, pero no hizo caso.

Lo siguiente que recordó fue encontrarse tumbada en su cama, hecha un despojo. Tenía un nudo en el estómago y se sentía fatal, y aun así, era incapaz de llorar. Simplemente, las lágrimas no llegaban, estaba vacía por dentro. Lo primero que hizo fue mirarse las manos buscando un rastro de sangre, pero estas estaban limpias, ni siquiera se las había manchado. Aquellas eran ahora las manos de una asesina. Lo único que Johanna deseaba era volver atrás en el tiempo con tanta fuerza que dolía. Pero era imposible. Lo peor era que el hombre estaba totalmente desarmado, era indefenso y aún así le había atacado.

Durante el tiempo que estuvo sin ganas de levantarse de su cama, mucha gente fue a visitarla. Su padre le explicó que todos los piratas sufren alguna vez la misma crisis por la que ella estaba pasando y que pronto se iba a poner mejor, Bill y Fred le contaban historias para que dejase de pensar en lo que le preocupaba, Misa le traía guisos deliciosos todos los días y el pequeño Nate, que por entonces acababa de llegar al barco, parloteaba sin parar sobre cosas sin sentido. Johanna no estaba acostumbrada a que le prestaran tanta atención y se sintió profundamente agradecida con todos ellos. Sin embargo, quien más le ayudó a superarlo fue Dick. Su amigo no se apartaba de su lado en todo el día, era una presencia muda que velaba por ella y le hacía sentir que no estaba sola.

Al cabo de una semana, más o menos, Johanna se levantó de la cama y todo volvió a la normalidad. La gente dio por hecho que por fin lo había superado y no volvieron a comentarlo. Sin embargo, Johanna nunca llegó a superar el hecho de haber matado a un hombre indefenso con tan solo diez años. Aunque por el día se llegaba a olvidar completamente del tema, por la noche las pesadillas seguían acosándola.

7 comentarios:

  1. Me da pena Johanna.Lo as escrito genial!:)
    Sige asi!
    Besos M.T

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    1. jajajajaja bueeno, se supone que tenia que dar pena xD Gracias :)

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  2. Cuando he visto la imagen que ilustraba el capítulo me he asustado, pero luego se ha transformado en pena. Estoy totalmente de acuerdo con @MartaPatricia.M.T . Es el capi que más me ha llegado.
    No te preocupes por no poder subir en un tiempo. A todos nos puede pasar y estaremos (al menos hablo por mí) aquí cuando publiques el siguiente :)
    Muchos besos

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    1. jajajaja no pretendía asustar xD Muchas gracias, de momento ya he dicho que tardaré un poco, pero iré subiendo reseñas.

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  3. Me ha encantado. Tenía pensado pasarme, pero es que he estado a tope... ¿Cuándo vas a animarte al siguiente?
    La verdad es que es genial. Johanna me parece un personaje muy interesante, con mucho por recorrer. Es una pirata (Siempre me han gustado las historias de piratas), además de una muchacha fuerte y lista. Tu lo escribes muy bien, cada detalle y cada sentimiento... y DEBES seguir :))

    También quería darte las gracias, sé que es una tontería, y una cursilada JAJAjA pero hace poco me di cuenta que hace un año me metí en tu blog (Churreteando fotos de Peeta en google imágenes)!! Aluciné (SIII) y descubrí el mundo de los tributos y los blogs (Que sois geniales), además de a una ESCRITORAZA. Pero lo mejor, es que descubrí un hobbie que cada día me gusta más.
    Thanks.
    Un besito LUBA :)

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