sábado, 29 de diciembre de 2012

Velas de Viento: Capítulo 1



Hola :)
¿Qué tal? Ayer empecé a escribir una historia que hacía tiempo que me rondaba la cabeza y a la que he llamado Velas de Viento. Os dejo el primer capítulo a ver si os gusta ^^
NOTA: La imagen no tiene mucho que ver, pero me pareció bonita :)




Johanna salió a la cubierta y aspiró profundamente la fresca brisa matinal. Una persona normal, pensó, habría notado el olor a sal proveniente del mar; pero ella no, ya estaba acostumbrada. Siguió respirando pausadamente y tratando de volver a la realidad. Las pesadillas la habían vuelto a acosar esa noche, y siempre le costaba librarse de la sensación de impotencia que le quedaba al despertar. Con cada bocanada de aire se iba recuperando y poco a poco las pulsaciones de su corazón se ralentizaron. Fue entonces cuando se dio cuenta de que no estaba sola.

Aunque aún era de madrugada y el sol apenas empezaba a asomar por el horizonte, en la cubierta ya había cuatro personas, contándose a ella. Una al timón, pues siempre tenía que haber alguien para guiar el barco y a quién Johanna no distinguía el rostro, y dos más sentadas sobre unas cuerdas y jugando a los dados: los vigías nocturnos, probablemente. Johanna les conocía, eran dos hermanos llamados Bill y Fred, además de unos vagos integrales. Ninguno de ellos se había dado cuenta de su presencia todavía.

Ella se acercó entonces a la baranda de la cubierta y se asomó afuera, quería comprobar cómo estaba el mar. Aquel día estaba algo revuelto, las olas golpeaban el casco del barco con ganas y la espuma se arremolinaba sobre las aguas; además de el viento soplaba favorablemente. Lástima, pues a Johanna le apetecía nadar. Era de las pocas que se atrevían a hacerlo, ya que no temía a los tiburones. De hecho, incluso dudaba de su existencia; en toda su vida jamás había visto ninguno, por muchas historias que contaran los mayores. El único peligro que tenía nadar en el mar era perderse, cosa improbable si te atabas una cuerda a la cintura y no hacía suficiente viento para que el barco avanzara rápido. Ahogarse ni lo consideraba, por lo que ella sabía, Johanna había aprendido a nadar antes incluso que a andar.
Mientras estaba inmersa en sus cavilaciones, alguien la llamó:

-¡Eh, Joe! ¿Qué haces ahí tan pasmada? ¡Ven con nosotros!-Era Fred el que hablaba, por fin la habían visto.

Johanna levantó la mano a modo de saludo y se acercó a ellos. Estaban recostados en medio de la cubierta, al pie del mástil central. Ella se sentó sobre un revoltijo de cuerdas y se acomodó como pudo.

-¿Qué haces despierta tan temprano?-Preguntó Bill esta vez.

-No podía dormir.-Contestó Johanna, no le apetecía hablar de sus pesadillas.

-¿Es eso o es que te estabas mentalizando para cumplir tu castigo?-Inquirió Fred con una sonrisa pícara en la cara. Johanna sintió como le ardían las mejillas y miró a Fred con odio, tampoco le apetecía que le recordaran ese tema.

-Yo ya estoy mentalizada con eso, no como vosotros con vuestro trabajo. ¿Acaso no tendríais que estar, no sé, vigilando tal vez?

Ambos hermanos se echaron a reír con ganas. Los dos eran bastante parecidos: morenos, vitales y de dientes blancos. Se diferenciaban en que Bill era más bajo y rechoncho que Fred, que era muy delgado. Aun así, la mayoría de la gente que no les conocía bien les confundía a menudo, a pesar de que no fueran ni gemelos ni mellizos. Ante sus carcajadas, Johanna no pudo evitar sonreír. Aunque Bill y Fred la hecían rabiar a menudo, había acabado por cogerles cariño, y eso que los dos eran bastante más mayores que ella.
-No te enteras de nada, Joe.-La recriminó Fred.-Por las noches nunca pasa nada, es muy aburrido. ¿Qué peligros puede haber? Para nosotros, ninguno. Somos los reyes del mar.

Johanna tuvo que reconocer que esto último era verdad: era improbable que nadie les quisiese hacer daño, pues eso era a lo que ellos se dedicaban.
Bill hurgó en una bolsa que llevaba atada a la cintura y sacó una galleta. Estas eran un tipo de galletas especiales: muy duras y hechas a base de agua, levadura, harina y pasas. Se conservaban bastante bien, así que eran ideales para la vida en el mar.

-¿Has comido algo?-le preguntó a Johanna.

Ella negó con la cabeza y aceptó la galleta. Tenía pensado comer en el comedor, donde todas las mañanas preparaban gachas con leche que estaban bastante mejor que las duras galletas; pero visto lo visto, lo mejor sería ponerse con su tarea lo antes posible y acabar rápido.

-¿Qué hora es? ¿No os toca ya cambiar el turno?-Preguntó Johanna a los dos hermanos. El sol ya había salido del todo y ella sabía que al amanecer empezaba la jornada diaria.

-Pues sí. A ver si Jared toca la campana que yo me quiero ir a dormir.-Dijo Bill.

Jared era el timonel de aquel día, al que Johanna no había podido distinguir bien. Ahora que sabía que era él, pudo reconocerle pese a estar de espaldas. Este se mantenía erguido sobre el timón y no daba muestras de estar cansado. Al parecer de Johanna, timonel era el trabajo más aburrido de todos. Había que estar pendiente de la dirección, del mapa, del viento y saber en todo momento dónde se encontraba el barco usando instrumentos que medían la posición del sol o las estrellas. Aunque podía parecer fácil, no lo era. Sólo a los más expertos les dejaban ser timoneles y su posición era elevada. Jared era uno de los más veteranos y el que solía dirigir el barco de noche. Este era un tipo extraño e insociable al que apenas se le veía. Cuando no trabajaba, se mantenía encerrado en su camarote, nadie sabía haciendo qué. A pesar de todo, se llevaba bastante bien con el capitán.

Johanna le dio un mordisco a su galleta y dejó de pensar en timoneles. La mantuvo un rato en la boca hasta que se ablandó y pudo tragar. La verdad es que comer esas galletas era como comer rocas, y su sabor tampoco debía de ser muy distinto.

Justo en ese momento, Jared tocó la campana de al lado del timón con energía y Bill y Fred se levantaron de golpe. Johanna siguió su ejemplo.

-¿Vas a empezar ya, Joe?-Preguntó Fred.

-Qué remedio. Mejor será acabar cuanto antes.

-¡Pues no te olvides de ningún rincón!-Exclamó Bill, y le tiró a Johanna una fregona que esta atrapó al vuelo.

-Ya sé lo que tengo que hacer.-Replicó ella.

-Más te vale.-Advirtió Fred.

A Johanna le hubiese gustado darles a cada uno un buen golpe con la fregona en la cabeza, pero estos ya se alejaban hablando sobre lo cansado que acababa uno después de un duro trabajo.

15 comentarios:

  1. Tiene muy buena pinta Luba ^^ Una historia en alta mar, ¿eh? Pues a surcar mares entonecs!! XD Tengo curiosidad por saber más de Johanna, como por ejemplo, por qué tiene que fregar la cubierta ;)
    Muchos besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias :) En realidad lo de la cubierta es lo menos importante, luego hay otra sorpresita jaja

      Eliminar
  2. Que interesante! ^^ Me encantaría viajar en barco, pero me da miedo que haya alguna ola grande y hunda el barco xD (Titanic me metió miedo :s). A mí también me pica la curiosidad del castigo de Johanna y el qué metida en un barco :D
    Beshines!

    ResponderEliminar
  3. ¿Que castigo de Johana? ¿Que hizo? tambien me pica muchisisimo la curisidad!! Escribes muy muy bien, me estaba imaginando el barco el paisaje y asdfgh genial!!
    ¡un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias :D En realidad, Johanna no ha hecho algo taan malo xD

      Eliminar
  4. Bueno aquí estoy tal y como me dijiste en tu comentario! Te he afiliado y bueno espero que nos comentemosmucho! hahaha bueno me encanta este relato y todo lo tuyo, si no es molestia podrías visitar mi ultima entrada? gracias un beso cielo
    http://macherieladyartiste.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias :) Claro, ahora mismito la visito.

      Eliminar
  5. ¿Porque esta en un barco? ¿Cuales son las razones de sus pesadillas? ¿Cuantos años tiene? ¿Donde estan? ¿En que epoca se desarrolla la historia?
    Awww, tengo muchas preguntas...
    Excelente historia, pasate por mi blog ¿Si?
    http://sweet-yulie.blogspot.com/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajaja pronto sabrás la respuesta xD Ya me he pasado por tu blog, es una monada :3

      Eliminar
  6. <Me encanta el mar, que buena pinta tiene :)) Sigo leyendo!

    ResponderEliminar
  7. Hasta ahora pude empezar a leer esto. La verdad que pinta muy bien. Escribes de una manera bastante especial, haces que la historia se vea interesante y que enganche desde el principio. Te felicito :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajaja no se yo si engancha mucho, pero bueno xD Gracias :)

      Eliminar
  8. Me gusta mucho como escribes. Espero seguir por aquí para poder leer todos los capitulos. Besos :*

    ResponderEliminar